Es importante que a los niños desde pequeños los incitemos a
que lleven su pensamiento más allá, es decir que reflexionen sobre cada una de
las ideas que se le vienen en la mente. Y eso lo podemos lograr a través de
diversas situaciones didácticas que puedan favorecer al desarrollo del
pensamiento reflexivo en cada uno de los pequeños por ejemplo: al realizar un
experimento. Con esta actividad el pensamiento reflexivo lo impulsa a creer, a
la investigación y el llegar a una conclusión.
Dewey nos habla del pensamiento reflexivo el cual
consiste en una sucesión de cosas acerca de las cuales se piensa, y se da
vueltas en el cerebro hasta armar una conclusión, este pensamiento siempre
tiene unidades ligadas entre si y que lleva a un fin, “lo que constituye el
pensamiento reflexivo es el examen activo, persistente y cuidadoso de toda
creencia o supuesta forma de conocimiento a la luz de los fundamentos que la
sostienen y las conclusiones a las que tiende” (Dewey, 1993).
es
muy importante desarrollar este tipo de pensamiento en los estudiantes, ya que
este tipo de pensamiento viene siendo un reto para varias escuelas por lo mismo
de que no hay un hábito de pensamiento a algunos docentes se les
dificulta desarrollar este tipo de pensamiento, refiriendo a la formación de
hábitos, es una situación necesaria en la escuela, no solo el de llenar de
conocimientos aislados a los estudiantes ya que también es importante cultivar,
actitudes, intereses y habilidades.
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